Desde hace ya tiempo he querido escribir sobre los beneficios y ventajas que puede tener el Software Libre.
Desde que decidí ir a un evento llamado el Congreso Nacional de Software Libre, en mi estado natal, Aragua (en Maracay) en el año 2005, me junté con varios expertos del tema y me puse a estudiar más los modelos de negocio y estudios aplicados bajos el software libre. Lo que sigue es mas que un artículo, quizás es un relato personal lleno de evidencias para dar a conocer bien el software libre, pero mas que todo para la gente que como yo no conocía realmente el tema hasta hace poco.
Para evitar errores conceptuales con el término “Software Libre” ya que algunos confunden a mismo refeririéndose a éste como “fuente abierta” (“open source” en inglés), se usa a veces el término “FLOSS” (”free – libre – open source software”). El Software Libre se caracteriza por funcionar con premisas completamente distintas a las del software privativo. Entre ellas, la más importante en el modelo de negocios es que entiende el software como un servicio y no como un producto.
Básicamente, el Software Libre está en contra del licenciamiento privativo, donde se considera al software un producto añadido a las computadoras y que no permitiera que programadores y desarrolladores de software compartieran libremente sus programas a fin de encontrar soluciones a las necesidades específicas de sus clientes, amigos, familiares.
Las motivaciones de los desarrolladores del software libre son muy variadas, muchas aluden a ciertos principios anarquistas o a la posibilidad de formas mutualistas o de cooperación dentro del sistema capitalista. Pero también hay quienes consideran al software libre como la única oportunidad de competir en un mercado dominado por las grandes compañías de software privativo. ¿Pero dónde está el negocio para esta gente? ¿Cómo compiten y ganan dinero con el “Software Libre”?
En primer lugar, debe tenerse en cuenta que el software libre no es necesariamente gratuito (como el freeware), sino que a diferencia del software no libre o privativo puede ser usado, copiado, estudiado, modificado y redistribuido libremente. Esto quiere decir que el software libre puede ser vendido comercialmente sin dejar de ser libre. Tal es el caso, por ejemplo, de las distribuciones comerciales de Linux. Uno compra un CD de GNU/ Linux, pero tiene derecho a modificarlo y redistribuir las versiones modificadas del programa.
¿De que vive la gente que trabaja en el software libre?
La ganancia más importante del Software Libre está en la comercialización o en la entrega de servicios asociados. El cliente no debe pagar por usar el software (lo que al productor del mismo no le ocasiona ningún gasto adicional), sino por los servicios de asistencia técnica, de capacitación y por la implementación de nuevas características y la corrección de errores o defectos. Para muchos clientes esto significa un gran ahorro y una mayor independencia: no deben pagar licencias ni acceder a copias no autorizadas ó copias ilegales, y pueden adaptar completamente sus sistemas a sus necesidades. Y para el desarrollador del software o el programador de una empresa competitiva, está en que tiene una considerable ventaja sobre los otros programadores a la hora de vender sus servicios o copar un nicho del mercado: estuvo involucrado en la creación o adaptación del software y por eso lo conoce mejor y puede trabajar de forma más rápida y eficiente.
Existen entonces distintos modelos de servicios posibles en el mundo del software libre. Una primera posibilidad es la unión entre el software libre y el software privativo. Esto consiste en la adaptación de determinadas aplicaciones disponibles bajo licencia no-libre de modo que puedan coexistir y convivir con aplicaciones basadas en software libre.
Una segunda posibilidad es la de asociar dos licencias a un determinado código una de ellas es libre y la otra privativa de forma de permitir al usuario escoger entre cualquiera de ellas para aplicar al uso del software. Otra posibilidad consiste en desarrollar una determinada aplicación bajo licencia libre y ofrecer personalizaciones y/o servicios específicos sobre ese software. O desarrollar componentes con otro paradigma de negocios para productos de software libre.
Otro caso refiere a donaciones o suscripciones. Este tipo de modelo está en general ligado a las revistas electrónicas, pero también existe en algunos proyectos de software libre.
Por último, existen también modelos que apuestan a la creación de nuevos productos que permite distribuir el código sin necesidad de garantizar el acceso al código fuente. Ejemplos de esto son: Crossover Office/Plugin y MacOS X.
Resumiendo, quizás la mejor analogía para explicar el negocio alrededor del software libre sea el Derecho. Los textos de las leyes son libres (cualquiera puede acceder a ellos) y gratuitos (pueden copiarse), pero los abogados tienen trabajo y pueden vivir muy bien de él. ¿Por qué? Porque son expertos en el manejo de estas fuentes y, más allá de que podamos leer y entender un código penal, necesitamos de su asesoramiento para desarrollar con éxito cualquier procedimiento legal. Lo mismo sucede con el software. Ante nuestros problemas como usuarios, el software privativo nos vende una solución enlatada, mientras que el software libre nos regala una caja llena de sofisticadas herramientas que podemos usar a nuestro antojo. ¿El truco? Necesitamos de su ayuda para saber cómo hacerlo.



